Los Yankees de Nueva York firmaron una de las entradas más explosivas de su historia reciente al anotar 13 carreras en el tercer inning de su victoria 13-8 sobre los Atléticos, asegurando así la serie como visitantes.
La ofensiva neoyorquina envió a 18 bateadores al plato, conectó 11 imparables y recibió cuatro boletos en un episodio que se prolongó por más de 42 minutos. El ataque permitió remontar rápidamente una desventaja de 3-0 y construir una ventaja que resultó decisiva para el triunfo.
Los primeros 12 bateadores de los Yankees lograron embasarse consecutivamente, produciendo 10 carreras antes de que llegara el primer out. Según Elias Sports Bureau, la marca igualó la segunda mayor cantidad de anotaciones logradas por un equipo antes de registrar un out en cualquier inning desde 1961.
El protagonista ofensivo fue Ben Rice, quien impulsó cuatro carreras gracias a un doble y un triple. Anthony Volpe y Cody Bellinger también aportaron dos sencillos cada uno durante la histórica entrada, mientras que Max Schuemann sumó un boleto clave y posteriormente conectó un doble productor de dos anotaciones.
La explosión ofensiva tuvo un dato llamativo: ninguna de las 13 carreras llegó mediante cuadrangular. De hecho, los Yankees se convirtieron en apenas el quinto equipo de la Era de Expansión en fabricar al menos 13 carreras en un inning sin sacar la pelota del parque.
La hazaña quedó a una sola carrera del récord histórico de la franquicia para una entrada, establecido en 1920 cuando los Yankees anotaron 14 veces en un inning con el legendario Babe Ruth en la alineación.
Pese a la amplia ventaja, los Atléticos reaccionaron con cinco carreras en los innings finales y redujeron la diferencia, aunque sin poner en riesgo la victoria de Nueva York.



