¡Ajá, mis hijos! Jesús Luzardo se botó este jueves y dejó claro que no fue casualidad la invitación al Juego de Estrellas. El zurdo venezolano le hizo la vida imposible a los Rojos de Cincinnati con 7.0 innings de pura calidad: cero carreras limpias, apenas 2 hits, 2 boletos regalados y un fajón de 11 ponches que dejó a más de uno rascándose la cabeza en el dogout.
Con esa faena, Luzardo fue la pieza clave pa’ que los Phillies se llevaran la victoria 1-0, apretaíta pero victoria al final. Y aquí no hay chalequeo que valga: esta fue su sexta salida consecutiva con dos o menos carreras limpias permitidas, una racha que ya tiene a la afición de Philadelphia bien contenta.
Lo más notable del asunto es la mejoría: en el último mes el hombre bajó su efectividad de 4.56 a 3.51, o sea, pasó de estar entre ceja y ceja a ponerse serio de verdad en esta primera mitad de temporada.
Con esta apertura, Luzardo se codeó con Jacob Misiorowski y Cristopher Sánchez, empatándolos con seis salidas de al menos seis entradas y nueve o más ponches en el año. Y por si fuera poco, esta fue su cuarta apertura con 10 o más abanicados en lo que va de temporada — el hombre no está jugando, está tirando con to’.
Ya el zurdo, de 28 años, acumula 136 ponches en la campaña, cuarto lugar en toda MLB, ¡y no es cualquier cosa, mi loco! Va directico pa’ su tercera temporada — la segunda consecutiva — con al menos 200 abanicados. Ahí lo tienen con récord de 8-4, efectividad de 3.51 y 136 ponches en 19 apariciones.
Y pa’ que sepan la talla del asunto: solo tres pitchers venezolanos han logrado tres temporadas de 200 ponches en Grandes Ligas. El que manda la parada ahí es Johan Santana, con cinco campañas de ese calibre. Luzardo, con esta racha, se va acercando a esa mesa de los grandes.



