Agárrense que esto sí está bueno. Mañana en el Citizens Bank Park no va a haber excusa para perderse el primer inning, porque la Liga Nacional y la Liga Americana se mandaron a buscar a sus mejores gallos pa’l duelo de abridores del Clásico de Media Temporada, y la cosa quedó súper pareja.
Por el bando nacional, el zurdo dominicano de los Filis, Cristopher Sánchez, tendrá el honor de abrir en su propia casa, algo que no pasaba desde que Roy Halladay en 2011. Y ojo, que no es un capricho del mánager: el hombre encabeza a todo las Grandes Ligas en bWAR (5.4) y anda segundo en fWAR (4.0), solo por detrás del tal Misiorowski de Milwaukee. Con marca de 11-4 y efectividad de 2.62, el catire de Filadelfia se echó además una racha de 50.2 entradas en blanco que es la quinta más larga desde 1893. Eso no es suerte, eso es que el hombre está breve de verdad.
Del otro lado del cuadrilátero, la Liga Americana responde con Dylan Cease, el derecho de los Azulejos que Toronto se atrevió a firmar por siete años y 210 millones de dólares en el receso, apostando a que el talento algún día se le cuajara del todo. Y hay que decirlo tal como es: en el papel la apuesta era arriesgada, porque el tipo venía con efectividades por encima de 4.50 tanto en 2023 como en 2025. Pero desde que regresó de una distensión en la corva a finales de mayo, Cease está que no lo aguanta nadie: 1.73 de efectividad y 56 ponches en apenas seis salidas. La apuesta le salió redonda a los canadienses, así que respeto donde hay que dar respeto.
Roberts, timonel del equipo nacional, no se guardó nada a la hora de justificar la designación de Sánchez: dijo que «se lo merece» y que la ciudad va a disfrutar apoyándolo, sentimiento compartido por el propio interino Don Mattingly. Y es que el muchacho, aunque ya sabía desde hace más de una semana que iba a su segundo Juego de Estrellas, se hacía el que no quería pensar en eso porque todavía le quedaban dos aperturas por delante con los Filis. Ahora sí, pana, ya puede soltar el cuento.
Sánchez no llega solo a representar a Filadelfia: se le suman Brandon Marsh, elegido titular por la fanaticada, y Kyle Schwarber, que entra como bateador designado en sustitución del lesionado Shohei Ohtani.
Así que el martes hay cita obligada: dos candidatos al Cy Young, dos historias completamente distintas —uno consolidándose en casa, el otro validando una apuesta millonaria— y un solo montículo. Que empiece la vaina.



