¡Vamos con calma con Ronita!

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El esperado regreso de Ronald Acuña Jr. a las Grandes Ligas se quedó en veremos porque, ¿adivinen qué? La lluvia, esa que no respeta calendario ni ansiedad de fanático, suspendió el partido de Triple-A entre Gwinnett e Iowa este viernes. Y como los Bravos de Atlanta son más cautelosos que suegra revisando yerno, decidieron reprogramar los turnos del venezolano para un doble juego este sábado en las menores. Bien, pero paciencia, que aquí no hay quien apure su regreso.

El mánager Walt Weiss, que últimamente parece más vocero de parte médico que estratega de béisbol, explicó el plan pa’ los dos encuentros de siete entradas: «Hay una posibilidad de que juegue ambos… Él nos avisará cuando sienta que está listo para volver». O sea, la decisión final la tiene el propio Acuña, que en confianza es más dueño de su regreso que Weiss mismo. Ahí quien manda es Ronald, y con toda la razón después de dos pasantías en la lista de lesionados por la misma vaina en la corva izquierda.

El bate no perdió filo, eso sí es verdad

Ahora, pa’ que no digan que aquí solo echamos vainas sin sustancia: en su último juego del jueves con Gwinnett, Acuña se fue de 2-0 con un pasaporte, en un partido que también la lluvia recortó a cinco entradas (esa lluvia anda con sed de protagonismo esta semana, no hay quien la pare). Y de las 14 bolas que puso en juego esa noche, nueve salieron disparadas a 95 millas por hora o más, incluyendo un rodado que voló a 98.4. Eso no es de jugador oxidado, eso es de tipo que sigue conectando con la misma candela de siempre.

Y pa’ remate, el miércoles el hombre se estafó la tercera base y después anotó desde la intermedia con un deslizamiento de cabeza. Molleja, ni que estuviera cojo. La movilidad ahí está, burda de clara.

Con todo ese parte físico tan alentador, la exigencia de los Bravos no es solo que Acuña vuelva, sino que llegue mordiendo. Como bien resumió Weiss: «Físicamente, está listo para regresar. Ahora todo se trata de que esté preparado para marcar diferencia cuando llegue aquí». Traducido al maracucho: no basta con aparecerse, hay que llegar a resolver desde el primer chance, que pa’ calentar banca ya bastante tiempo tuvo en la lista de lesionados.

Así que, ármense de paciencia. El regreso del MVP 2023 sigue en pausa, pero todo indica que cuando por fin se active, viene con la vara alta y el bate ardiendo.

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