El dominicano José Soriano logró una actuación histórica en las Grandes Ligas al convertirse en el primer pitcher desde 1900 en lanzar más de 25 entradas en sus primeras cuatro salidas permitiendo menos de 10 hits y menos de dos carreras.
El abridor de los Angelinos dominó por completo a la ofensiva rival durante siete entradas, en las que no permitió imparables ni bases por bolas, mostrando un control absoluto desde la lomita. Sin embargo, pese a la joya monticular, fue retirado del juego antes de intentar completar el no-hitter, lo que hizo aún más peculiar su hazaña.
Este tipo de combinación —dominancia total, economía de lanzamientos y salida anticipada— no se había visto en más de un siglo en la MLB, lo que convierte su actuación en un caso prácticamente único en la historia del béisbol.
Más allá del resultado final, Soriano dejó claro su enorme potencial y se ganó un lugar en los libros con una salida que mezcla historia, rareza y dominio puro.



