Shohei Ohtani continúa haciendo historia desde el montículo. El fenómeno japonés lanzó 7.0 entradas en blanco con ocho ponches para liderar la victoria de los Dodgers de Los Ángeles 4-0 sobre los Gigantes de San Francisco la noche del miércoles en Dodger Stadium.
Ohtani, quien en esta ocasión actuó únicamente como lanzador y no tomó turnos al bate, permitió apenas cuatro hits y otorgó dos boletos en una dominante actuación de 105 pitcheos.
Con esta salida, el japonés alcanzó los 44 innings lanzados en la temporada y calificó oficialmente para el liderato de efectividad en Grandes Ligas, donde ahora ocupa el primer lugar con una impresionante ERA de 0.82.
La cifra además lo coloca en territorio histórico dentro de la franquicia angelina. Su efectividad es la segunda mejor para un pitcher de los Dodgers después de siete aperturas desde que la carrera limpia se convirtió en estadística oficial en la Liga Nacional en 1912.
El único lanzador que logró un mejor inicio fue el mexicano Fernando Valenzuela, quien registró una microscópica efectividad de 0.29 tras sus primeras siete aperturas en 1981, durante la histórica “Fernandomanía”.
Aunque Ohtani ha sido reconocido mundialmente por su capacidad de impactar tanto como bateador y lanzador, esta temporada también está demostrando que, incluso concentrándose únicamente en pitchear, sigue siendo una auténtica superestrella.



