Jacob Misiorowski protagonizó una dominante actuación este viernes ante los Nacionales de Washington, pero terminó encendiendo las alarmas en los Cerveceros de Milwaukee tras abandonar el juego por calambres en la corva derecha.
El derecho de 24 años lanzó cinco innings y un tercio sin permitir hits ni carreras antes de salir acompañado por el manager Pat Murphy y el cuerpo médico del equipo en el sexto episodio.
A pesar del susto, Milwaukee terminó imponiéndose 6-1 sobre Washington. El venezolano William Contreras también destacó ofensivamente al irse de 5-4 con una carrera anotada y tres impulsadas.
Misiorowski volvió a demostrar por qué es considerado uno de los brazos más eléctricos de las Grandes Ligas. El lanzador recetó siete ponches, otorgó apenas dos boletos y realizó 43 lanzamientos de 100 mph o más, la tercera cifra más alta registrada en un juego desde que MLB comenzó a rastrear velocidades en 2008.
Además, el prospecto logró otro dato impresionante al sumar su cuarto ponche de carrera con un pitcheo de al menos 102 mph, igualando la cantidad combinada de todos los demás abridores en la era moderna del seguimiento de lanzamientos.
Sin embargo, el intento de juego sin hits terminó abruptamente cuando comenzó a sentir molestias físicas en la sexta entrada. Según el reporte, el joven serpentinero ya había lidiado anteriormente con este tipo de calambres



