Lo que debía ser una serie de ajuste para los Red Sox de Boston se ha convertido en un nuevo incendio mediático. Su jardinero estrella, Jarren Durán , volvió a protagonizar un incidente disciplinario al realizar un gesto obsceno hacia un aficionado durante el encuentro del pasado martes frente a los Mellizos de Minnesota.
El altercado ocurrió en las últimas entradas del juego, después de que Durán fuera retirado con una rola hacia la segunda base. Mientras se dirigía de regreso al dugout, el patrullero fue captado por las cámaras realizando un gesto insultante («pintando el dedo») en respuesta a los comentarios de un fanático situado cerca del terreno de juego.
Este desplante se dio en un contexto de alta tensión para el equipo, que terminó cayendo por blanqueada de 6-0 , logrando conectar apenas cuatro imparables en toda la jornada. Durán, por su parte, tuvo una noche para el olvido al irse de 3-0 con un ponche .
Un historial que preocupa
No es la primera vez que el comportamiento de Durán eclipsa su talento en el diamante. La directiva de Boston y la MLB mantienen la lupa sobre el jugador debido a sus antecedentes:
2024: Fue suspendido tras proferir un insulto homofóbico contra un fanático en el Fenway Park.
2025: Protagonizó otro altercado verbal en Cleveland que le valió fuertes críticas internas.
Aunque el manager de los Red Sox no ofreció declaraciones contundentes inmediatamente después del partido, fuentes cercanas al equipo sugieren que la oficina central ya evalúa una medida disciplinaria o sanción económica .
La paciencia en Boston parece estar agotando. A pesar de ser una pieza clave en la alineación, la recurrencia de estos «cortocircuitos» emocionales pone en duda su capacidad para manejar la presión de un mercado tan exigente como el de Nueva Inglaterra.



