Kyle Harrison firmó la mejor actuación de su etapa con los Cerveceros de Milwaukee y dejó sin respuestas a los Cachorros de Chicago en una dominante victoria 5-0 para completar la barrida en Wrigley Field.
El zurdo tuvo un inicio complicado cuando permitió un doble de Nico Hoerner en el primer turno del juego, pero después de eso prácticamente desapareció a la ofensiva de Chicago. Harrison lanzó siete innings en blanco, permitió apenas dos hits y un boleto, además de recetar 11 ponches para bajar su efectividad a 1.77.
Tras el batazo de Hoerner, los Cachorros intentaron fabricar una carrera con un pisa y corre, pero el corredor fue puesto out tratando de llegar a tercera base. Desde ese momento, Harrison tomó absoluto control del encuentro y llegó a retirar a 15 bateadores consecutivos.
Milwaukee aprovechó el dominio de su abridor y tomó ventaja temprano con una de las jugadas más insólitas de la temporada. En el segundo inning, David Hamilton conectó una línea al jardín central que Pete Crow-Armstrong no pudo manejar correctamente. La pelota terminó rodando hasta la pared y Hamilton nunca frenó, recorriendo todas las bases para un jonrón dentro del parque mientras los Cerveceros anotaban tres carreras en la jugada.
Con esa ventaja, Harrison trabajó con tranquilidad y mantuvo apagada a una ofensiva de los Cachorros que nunca encontró respuestas. Milwaukee terminó llevándose los tres juegos de la serie en Chicago y sigue consolidándose como uno de los equipos más peligrosos de la Liga Nacional.
La actuación del joven zurdo también refuerza el gran momento del pitcheo de los Cerveceros, que continúa dominando rivales clave en plena pelea divisional.



