¡Molleja, lo que se consiguió Geno Suárez en Cincinnati! El tercera base venezolano llegó el pasado fin de semana a los 1.500 hits de por vida, y de paso se echó al bolsillo la única carrera de la victoria 1-0 de los Rojos sobre los Marlins de Miami.
El hit llegó en el sexto episodio, con dos outs ya en el bolsillo y el ambiente burda de tenso, porque en esos juegos de 1-0 cualquier cosita define el partido. Suárez se mandó un doble que trajo la única anotación del encuentro en el Great American Ball Park, y con eso se convirtió en el venezolano número 19 en la historia en alcanzar esa marca de 1.500 imparables. Eso no lo logra cualquiera, qué es la que hay.
Y aquí la vaina se pone bien interesante. Geno está a solo dos carreras impulsadas de meterse en un club exclusivo: el de los venezolanos con 1.500 hits, 300 jonrones y 1.000 impulsadas en Grandes Ligas. Ahí solo están Miguel Cabrera, Andrés Galarraga y Salvador Pérez. O sea, palabras mayores. Suárez está tocando la puerta con el bate en la mano.
Ahora, hay que ser rigurosos porque aquí no se regalan flores sin razón: el año no ha sido fácil para Geno. Las lesiones lo han tenido entrando y saliendo de la alineación, y su promedio general anda en .244, que no es pila de bueno que digamos. Pero en la última semana el hombre se prendió: .250 de average, 8 hits, 4 jonrones, 10 impulsadas y 4 anotadas. Cuando Suárez decide calentar el bate, no es bobo, calienta en serio.
Con 18 jonrones en la temporada, le faltan solo dos para llegar a su décima campaña con 20 o más vuelacercas, marca que en la historia de Las Mayores solo comparten Cabrera y Galarraga entre los venezolanos.
En números totales, el de Cincinnati carga 1.500 hits, 343 jonrones, 998 impulsadas y 862 anotadas en 13 temporadas repartidas en cuatro equipos.



