Los San Diego Padres revivieron su poder ofensivo en el momento más dramático posible gracias a Xander Bogaerts, quien conectó un espectacular grand slam de oro para dejar en el terreno a los Colorado Rockies.
El batazo, que llegó en extra innings, selló una victoria electrizante y recordó aquella versión explosiva del equipo conocida como “Slam Diego”, famosa por su capacidad de decidir juegos con cuadrangulares en momentos clave.
Bogaerts, una de las principales figuras ofensivas del conjunto, apareció cuando más lo necesitaban y desató la locura en el estadio con un swing que no solo definió el encuentro, sino que reafirmó el poder ofensivo de San Diego en esta temporada.
Con esta victoria, los Padres envían un mensaje claro: tienen con qué competir, y si el bate sigue encendido, cualquier juego puede terminar en fiesta… o mejor dicho, en slam.



