El béisbol de Grandes Ligas perdió este sábado a una de sus figuras más emblemáticas con el fallecimiento de Bobby Cox, legendario dirigente de los Atlanta Braves y miembro del Salón de la Fama, a los 84 años de edad.
Cox construyó una de las etapas más exitosas en la historia de Atlanta, liderando a los Bravos durante 25 temporadas y convirtiendo a la franquicia en una potencia constante en las Grandes Ligas. Bajo su mando, el equipo ganó 14 títulos divisionales consecutivos, cinco banderines de la Liga Nacional y la Serie Mundial de 1995.
El histórico dirigente terminó su carrera con 2.504 victorias, la cuarta mayor cantidad para un manager en MLB, además de ganar múltiples premios al Manager del Año y ser exaltado al Salón de la Fama en 2014.
Más allá de los números, Bobby Cox fue reconocido por su liderazgo, su intensidad defendiendo a sus jugadores y su capacidad para construir cultura dentro del clubhouse. También tuvo un importante vínculo con Venezuela, donde jugó y dirigió en la LVBP con Cardenales de Lara y Leones del Caracas antes de convertirse en leyenda en MLB.
Su legado queda marcado como uno de los más importantes en la historia de los Bravos y del béisbol moderno.



