Los Bravos de Atlanta encontraron un héroe inesperado en Mauricio Dubón para frenar a uno de los lanzadores más dominantes de las Grandes Ligas. El hondureño conectó el imparable decisivo en la sexta entrada y lideró la victoria 3-2 sobre los Cerveceros de Milwaukee la noche del viernes en el Truist Park.
Atlanta llegaba golpeado tras perder seis de sus siete compromisos anteriores y sin contar con figuras clave como Ronald Acuña Jr. y Michael Harris II. Del otro lado estaba Jacob Misiorowski, el fenómeno de Milwaukee que acumulaba una impresionante racha de ocho aperturas consecutivas permitiendo una carrera o menos y que había construido un récord de 7-0 con una efectividad casi perfecta.
El joven derecho volvió a demostrar por qué es considerado uno de los lanzadores más electrizantes del momento, alcanzando velocidades superiores a las 103 millas por hora en varias ocasiones. Sin embargo, los Bravos lograron mantenerse en juego y aprovecharon su oportunidad cuando más importaba.
La clave llegó en el sexto episodio. Jorge Mateo abrió la entrada con un hit dentro del cuadro gracias a su velocidad, Ozzie Albies conectó sencillo y Matt Olson recibió boleto para llenar las bases. Con dos outs y toda la presión sobre sus hombros, Dubón disparó una sólida línea al jardín izquierdo que rompió el empate y puso arriba a Atlanta.
El batazo tuvo un significado especial porque fue el primer hit que Misiorowski permitió esta temporada con las bases llenas. Además, confirmó la capacidad de Dubón para responder en situaciones de alta tensión. El utility presume ahora un promedio de .382 cuando batea con dos outs y corredores en posición anotadora.
Mientras la ofensiva hacía el trabajo, el venezolano Martín Pérez aprovechó su oportunidad y limitó a Milwaukee a una sola carrera durante seis entradas para quedarse con la victoria.
La derrota representó un raro tropiezo para Misiorowski, quien llegó al encuentro con números históricos y una efectividad de apenas 0.17 en sus ocho aperturas previas. Pero esta vez, ni su poderosa recta ni su impresionante dominio pudieron evitar que Dubón se robara el protagonismo de la noche.



