vibrante, si señor Vi-brante es el único adjetivo calificativo que se me ocurre para describir la final de Champions entre el París Saint Germain y el Arsenal F.c.
Con un arsenal que salió a comerse en coco al Psg y desde el inicio del partido así se vio. Porque en el minuto 5 los «Guners» a través de Havertz daba el cachetón en la mesa.
el partido estaba de toma y dame y en el minuto 64 el mosquito y balón de oro Dembélé ponía el empate desde la mancha de los 11 pasos.
se acabaron los 90 minutos y llegó la prórroga, el empate se mantuvo y cayeron la lotería de los Penaltis. El Arsenal se puso flocho y el PSG no perdonó. PSG boto un penalti y el Arsenal 2. Dejando la tanda 4-3 a favor de los parisinos y convirtiendose en bicampeón.



