Los Los Angeles Dodgers han iniciado la temporada 2026 con un nivel ofensivo simplemente brutal, al igualar una hazaña que no se veía en las Grandes Ligas desde hace 126 años.
El conjunto angelino logró ponerse a la par de lo hecho por los Philadelphia Phillies y los Cincinnati Reds en 1900, cuando ambos equipos anotaron 49 carreras en sus primeros cuatro juegos como visitantes, una marca histórica que parecía intocable.
La clave del éxito de los Dodgers ha sido una ofensiva constante y demoledora: lograron anotar en 22 de las 36 entradas disputadas durante esa racha, mostrando una presión incesante sobre el pitcheo rival.
Además, no se trató de ataques aislados. En múltiples episodios registraron rallies de varias carreras, combinando poder, contacto y disciplina en el plato, lo que les permitió dominar tanto a abridores como relevistas.
Este arranque explosivo confirma que los Dodgers no solo son candidatos al título, sino un equipo capaz de reescribir la historia con cada juego, en una temporada donde ya están dejando huella desde el primer mes.



