El criollo salió a Nueva York a hacer de las suyas: cuatro imparables, dos pelotazos por el jardín y los Mets quedaron sin chance. 8-2 para los Cerveceros y un pedacito de historia que solo un tipo había tocado desde 1929.
Miren la vaina: cuando uno cree que ya lo vio todo con Jackson Chourio, el chamo saca otro conejo del sombrero y deja a medio mundo con la boca abierta como arrocero en fiesta ajena. Este jueves en Citi Field, el marabino de 22 años fue a dar clases: de 5-4, con dos cuadrangulares, cuatro carreras impulsadas, cuatro anotadas y una base robada. Los Mets, mientras tanto, parecían más perdidos que guajiro en New York.
Con esa jornada, el pana se metió en un clubcito bien exclusivo: solo él y Jimmie Foxx —sí, el mismo de 1929, cuando todavía ni existían las luces en los estadios— han logrado un partido con al menos cuatro hits, dos de ellos vuelacercas, cuatro impulsadas, cuatro anotadas y una estafada, todo esto antes de cumplir los 23. Foxx lo hizo con 21 años y 191 días vistiendo la franela de los Atléticos de Philadelphia, en una masacre 24-6 sobre Boston (irónicamente el equipo al que terminaría llegando años después). Chourio, con 22 años y 169 días, llegó al Citi Field a firmar su propio capítulo, sin necesidad de esperar casi un siglo para que alguien lo igualara.
Desde el primer pitcheo, sin contemplación
Ni tiempo de acomodarse le dio el marabino a Sean Manaea. Primer lanzamiento del juego y ya Chourio estaba en primera con un sencillo, para después anotar la inicial gracias a un hit de Andrew Vaughn. Como si fuera poco, en el segundo capítulo el chamo agarró una recta y la mandó a pasear 389 pies por el jardín central —104.2 mph de salida, para que no digan que fue de churrísimo— y de una vez puso el marcador 4-0.
Pa’ completar la faena, abrió el quinto con hit, se robó la segunda como quien no quiere la cosa, y pisó el plato con un rodado de su compatriota William Contreras. Y por si a alguien le quedaba duda de que esa noche era suya y de nadie más, en el noveno le conectó su segundo cuadrangular al relevista Xzavion Curry: 380 pies, 102.8 mph, cifras definitivas y los Mets ya rezando por el juego siguiente.
Con esta actuación de leyenda, Chourio cierra la jornada bateando para .283/.345/.477/.822 en la temporada, con 19 jonrones, 54 impulsadas y 14 bases robadas en 99 partidos.
Foxx tuvo que esperar casi cien años para tener compañía en esa hazaña. Chourio, con toda la calma del mundo, llegó, la firmó y siguió su camino como si nada. Así de sencillo.



