Los Boston Red Sox recibieron un respiro tras la lesión del joven outfielder Roman Anthony, luego de que los exámenes iniciales arrojaran resultados alentadores.
Anthony sufrió molestias en la mano derecha tras un swing incómodo durante un turno al bate, lo que lo obligó a salir del juego de forma temprana. Sin embargo, las radiografías (rayos X) resultaron negativas, descartando una lesión grave en primera instancia.
A pesar del alivio inicial, el equipo decidió no correr riesgos y enviará al jugador de regreso a Boston para ser evaluado por un especialista, con el objetivo de determinar con mayor precisión el alcance de la molestia.
La situación genera cierta cautela dentro de la organización, ya que Anthony es una de las piezas jóvenes más importantes del equipo, y su estado físico será clave para el rendimiento de los Red Sox en la temporada.



