Los New York Mets atraviesan un complicado inicio de temporada 2026 que no solo impacta en lo deportivo, sino también en lo económico.
El equipo, propiedad de Steve Cohen, cuenta con una de las nóminas más altas en la historia de las Grandes Ligas, con un gasto total proyectado de 482,5 millones de dólares, incluyendo impuestos de lujo.
Dividiendo esa cifra entre sus derrotas en la campaña, cada caída del equipo representa aproximadamente 34,46 millones de dólares, una cifra que refleja el alto costo de su bajo rendimiento.
En lo deportivo, los Mets registran marca negativa y ocupan el último lugar de su división, arrastrando además una racha de derrotas que ha encendido las alarmas dentro de la organización.
La ausencia de figuras clave como Juan Soto, sumada a la falta de producción ofensiva, ha sido determinante en este mal momento, en el que el equipo ha tenido dificultades para anotar carreras y sostener resultados.
La situación evidencia que, a pesar de contar con una inversión millonaria, el éxito en el béisbol no está garantizado, dejando a los Mets ante la urgencia de revertir su rumbo en la temporada.



