El estelar cerrador de los Boston Red Sox, Aroldis Chapman, volvió a demostrar que no solo domina desde el montículo, sino también fuera de él.
Durante una cena especial, el lanzador sorprendió a sus receptores, Carlos Narváez y Connor Wong, con un regalo que dejó a todos con la boca abierta: relojes Rolex Datejust como muestra de agradecimiento por su trabajo durante la temporada.
Chapman destacó la importancia de la relación entre pitcher y catcher, asegurando que su éxito en el equipo no habría sido posible sin el respaldo de ambos jugadores. El gesto también refleja la química que existe dentro del clubhouse de Boston.
El cubano viene de una gran campaña en 2025, donde fue reconocido como uno de los mejores relevistas de la Liga Americana, consolidándose como pieza clave del equipo.
Más allá del lujo del regalo, el momento dejó claro que en el béisbol, la confianza y el trabajo en equipo también se celebran… y a lo grande.



