La UEFA anunció una multa de 30.000 euros contra el Tottenham Hotspur por los incidentes ocurridos en las gradas durante la última jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League. La decisión fue oficializada este lunes tras los hechos registrados en el duelo ante el Eintracht Frankfurt.
Según informó el organismo europeo, la sanción responde a comportamientos racistas y discriminatorios protagonizados por un sector de la afición londinense. La Comisión de Control, Ética y Disciplina concluyó que los cánticos y gestos infringieron el artículo 14 del reglamento disciplinario, norma que castiga cualquier manifestación que atente contra la dignidad por motivos de raza, religión u origen.
La multa se enmarca dentro de la política de tolerancia cero que la UEFA mantiene esta temporada frente a actos de intolerancia en los estadios europeos. Aunque el castigo es únicamente económico, el ente rector ha reiterado que una reincidencia podría acarrear medidas más severas, como el cierre parcial del estadio o incluso la disputa de partidos a puerta cerrada.
Hasta el momento, el club inglés no ha publicado una postura oficial, pero se prevé que refuerce sus protocolos de control y seguridad para evitar nuevos episodios que afecten su imagen en competiciones internacionales.



