La Fórmula 1 informó que está “siguiendo de cerca” la situación en Oriente Medio ante la escalada del conflicto en la región, especialmente con vistas a las próximas fechas del calendario en Bahréin y Arabia Saudita.
La tensión se ha intensificado tras recientes ataques con misiles luego de acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha llevado a varios países a cerrar su espacio aéreo. Esta situación obligó a algunos miembros del personal itinerante del campeonato a modificar sus rutas de viaje rumbo a Australia, sede de la carrera inaugural.
Pese al panorama, desde la organización transmiten tranquilidad y confían en que el arranque de temporada en Melbourne no sufrirá alteraciones. Las siguientes paradas serán en China y Japón, mientras que las citas en Bahréin y Arabia Saudita corresponden a la cuarta y quinta fechas del calendario, previstas para abril.
Un portavoz del campeonato señaló que continúan en contacto permanente con las autoridades competentes y que, por ahora, las próximas tres competencias no se celebrarán en Oriente Medio, lo que da margen para evaluar la evolución de los acontecimientos.
Por su parte, el proveedor oficial de neumáticos, Pirelli, confirmó la cancelación de las pruebas de desarrollo de compuestos para lluvia que estaban programadas en el Circuito Internacional de Bahréin por motivos de seguridad. La empresa aseguró que su personal en Manamá se encuentra a salvo y que ya trabaja en la logística para su regreso a Italia y el Reino Unido.
Cabe recordar que el calendario contempla el Gran Premio de Bahréin del 10 al 12 de abril y, una semana después, el Gran Premio de Arabia Saudita en el Circuito de Jeddah Corniche. El año pasado, el director ejecutivo de la F1, Stefano Domenicali, reconoció que existía un plan de contingencia ante posibles tensiones en la región, aunque finalmente las carreras se disputaron según lo previsto.



