En el duelo estelar de la jornada 26 de LaLiga, el FC Barcelona reafirmó su condición de líder autoritario tras golear 4-1 a un Villarreal que, pese a su etiqueta de tercer clasificado, terminó sucumbiendo ante la exhibición de una estrella que no deja de crecer.
El encuentro inició con el guion habitual del equipo de Hansi Flick en casa: una combustión lenta que permitió al «Submarino Amarillo» asomarse con peligro durante el primer cuarto de hora. Sin embargo, la falta de pegada visitante fue el preludio de la tormenta blaugrana.
Cuando el Villarreal se sentía más valiente, Lamine Yamal reclamó el protagonismo. Con dos zarpazos en los minutos 28 y 37 —el segundo de ellos de una factura estética impecable—, el canterano desató el júbilo en las gradas y envió al Barça al descanso con una ventaja de 2-0 que parecía definitiva.
La segunda mitad arrancó con un giro dramático. Apenas unos instantes después de que Dani Olmo rozara el tercero, el Villarreal encontró oxígeno. En el minuto 49, Pape Gueye aprovechó un mal rechace defensivo tras un córner para recortar distancias (2-1). El gol envalentonó a los de Marcelino García Toral, que rozaron el empate mediante Nicolas Pépé y Ayoze Pérez, este último en una acción precedida por una polémica falta no pitada sobre Yamal que encendió los ánimos del estadio.
Ante el descontrol, Flick tiró de pizarra y jerarquía. En el minuto 59, dio entrada a Pedri con una misión clara: apagar el incendio. El canario no falló. Al minuto 70, filtró un pase milimétrico para que Lamine Yamal definiera con una delicadeza exquisita, sellando su primer hat-trick como profesional y devolviendo la tranquilidad al marcador.
Con el 3-1, el técnico alemán gestionó esfuerzos de cara a la trascendental cita de Copa del Rey ante el Atlético de Madrid, dando entrada a Rashford y Bardghji. Ya en el tiempo de descuento (91′), Robert Lewandowski puso la guinda al pastel al empujar una generosa asistencia de Jules Koundé para el 4-1 definitivo.
La derrota deja un sabor agridulce para un Villarreal que, aunque dinámico en Liga, sigue evidenciando un salto de calidad pendiente ante los «tres grandes» del campeonato.
Por su parte, el Barcelona ratifica un liderato impecable: no ha cedido un solo punto como local en lo que va de temporada. Con la moral por las nubes y el liderato blindado, el conjunto de Flick ya apunta sus armas hacia el martes europeo.



