El poder de Giancarlo Stanton volvió a dejar a todos sin palabras tras conectar una auténtica línea que literalmente abolló la barda del Yankee Stadium.
El batazo, que salió del bate a más de 116 mph, fue descrito como un “misil” por los comentaristas, quienes incluso bromearon con que la pelota “casi atraviesa la pared”.
La conexión fue tan violenta que dejó una marca visible en el muro del jardín izquierdo, confirmando una vez más la capacidad de Stanton para generar algunos de los contactos más duros en todo el béisbol.
Sin embargo, no todo fue perfecto: la bola rebotó directamente hacia el jardinero, evitando que se convirtiera en extrabase y dejando la jugada solo en sencillo.



