El jardinero de los Los Angeles Angels, Jo Adell, protagonizó una de las noches más increíbles y raras que se recuerden en las Grandes Ligas, robándose tres jonrones en un mismo juego para asegurar la victoria de su equipo.
Según reportes recientes, los Angels vencieron 1-0 a los Seattle Mariners, en un partido donde la defensa fue la gran protagonista.
Adell comenzó su exhibición en la primera entrada, cuando le robó un cuadrangular a Cal Raleigh con un salto sobre la pared. Luego repitió la dosis en la octava, esta vez ante Josh Naylor, manteniendo el juego sin carreras para Seattle.
Pero el momento más espectacular llegó en la novena entrada: J.P. Crawford conectó un batazo que parecía dejar el parque, pero Adell volvió a elevarse, atrapó la pelota y cayó incluso en las gradas… aun así, mantuvo el control del guante para completar el out tras revisión.
Ese triple robo de jonrones fue decisivo en un duelo cerrado, donde el único respaldo ofensivo llegó gracias a un jonrón tempranero de Zach Neto.
La actuación de Adell no solo selló el triunfo, sino que quedó como una hazaña prácticamente inédita: robar tres cuadrangulares en un mismo juego es algo extremadamente raro en la historia de la MLB, y convirtió al jardinero en el héroe absoluto de la noche.
En resumen: no fue un juego ganado con el bate… fue ganado con el guante.



