Lo de Ethan Salas en Coors Field no fue casualidad ni golpe de suerte de esos que se dan una vez cada década. El receptor de los Padres agarró el bate el miércoles y mandó dos pelotas de visita, ayudando a su equipo a pasarle por encima 9-3 a los Rockies en el tercer juego de la serie en Denver.
Lo que hace más sabrosa la vaina es el contexto: apenas tres días antes, el domingo ante los Gigantes, el muchacho había conectado su primer imparable en Grandes Ligas, un triple. O sea que de ahí pa’ca, Salas pasó de estrenarse con timidez a pararse en el plato como si tuviera diez años de carrera. Molleja de debut.
Los números que dejan boquiabierto hasta al más cuaima de las estadísticas
Con 20 años y 107 días, Salas quedó como el segundo venezolano más joven en pegar dos jonrones en un mismo juego en las Mayores, solo detrás de Miguel Cabrera, quien lo logró con 20 años y 74 días allá por julio de 2003 contra los Bravos. Ahí sí que la comparación pesa, pana, porque hablar de Miggy no es hablar de cualquier bicha.
Pero la cosa no para ahí. Jugando de receptor —posición que desgasta el cuerpo y no perdona errores— Salas dejó atrás a Butch Wynegar, de los Medias Blancas, que había hecho lo propio en 1976 con 20 años y 192 días. Y con el primer cuadrangular de la noche, ya se había convertido en el careta más joven en irse para la calle desde Iván «Pudge» Rodríguez, allá por 1991.
Tres leyendas de la posición, un solo nombre nuevo asomándose en la conversación: Ethan Salas.
Cómo estuvo la faena, con lujo de detalles
El primer batazo salió disparado a 105.8 millas por hora y viajó 426 pies hacia el jardín central, un misil que puso el marcador 3-1 en el segundo inning. El segundo, aunque menos violento en velocidad (97.6 mph), no se quedó atrás en distancia: 372 pies hacia la pradera derecha en el quinto capítulo.
Salas cerró la noche de 4-2, sumando también sus primeras tres carreras impulsadas en Grandes Ligas. Un debut ofensivo que ya quisieran varios veteranos para presumir en una sola jornada.
Y los Padres, mientras tanto, siguen su marcha
Más allá del show individual del muchacho, el triunfo le sirvió a los «Frailes Fieles» para llevarse el noveno de sus últimos diez compromisos, un envión que los mantiene firmes en el tercer comodín de la Liga Nacional con récord de 83-69, sacándole 3.5 juegos de ventaja a los D-backs.



