El receptor Cal Raleigh pasó de villano a héroe en cuestión de minutos al conectar un hit de oro en la novena entrada para darle la victoria 2-1 a los Seattle Mariners sobre los New York Yankees.
Raleigh, que no había sido titular por su flojo inicio de temporada, salió desde la banca y respondió en el momento clave, impulsando la carrera del triunfo con un sencillo decisivo.
El batazo no solo selló el primer walk-off del equipo en la campaña, sino que también significó la primera derrota de los Yankees en la temporada 2026, en un duelo dominado por el pitcheo hasta el final.



